Más México

La historia del trompo, un juguete de la antigüedad

Los juguetes son una parte importante de todo niño y aunque últimamente todos los niños se van por jugar con consolas y tablets (no estoy diciendo que no sea divertido, porque lo es) hay otra parte importante de los juegos que como mexicanos debemos vivir y es tener un trompo también conocido como peonza o perinola.

Los juguetes son una parte importante de todo niño y aunque últimamente todos los niños se van por jugar con consolas y tablets (no estoy diciendo que no sea divertido, porque lo es) hay otra parte importante de los juegos que como mexicanos debemos vivir y es tener un trompo también conocido como peonza o perinola. Estos pequeños amigos que normalmente son de madera pero también son de plástico con una punta metálica y y un pequeño cordón que pones al rededor del trompo para poder lanzarlo y hacer trucos con él.

Pero este pequeño juguete aunque no tiene un origen definido ya se habla de la existencia de esta en el año 4000 a.C, porque se han encontrado de arcilla en las orillas del río Éufrates y en escritos del historiador romano Mario Porcio Catón y de Virgilio de siglo I a.C. los menciona en su obra Eneida.

Lo que sabemos es que niños de todo el mundo y desde hace mucho mucho tiempo han usado este juguete para pasar una tarde llena de diversión y desarrollando habilidades nuevas, porque domar un trompo es todo un arte. No solo es hacer que gire sobre esa puntita de metal, sino que pueda brincar, lo puedas lanzar y que a pesar de todo siga girando.

El control del trompo no es por arte de magia, aunque así parece, todo tiene que ver con matemáticas y para no aburrir, solo diré que se debe al efecto giroscopio, la fuerza con que lo lanzas y la masa del mismo trompo. Todo es una ciencia y justo por eso te ayuda a tus habilidades motrices, porque despierta tu cerebro para poder saber colocar el trompo y hacer todos los trucos que quieras.

Solo se que ahorita regresando a mi casa iré a desempolvar mi viejo trompo y sentirme como niña de nuevo y jugar con él hasta cansarme (lo cual no va a ser rápido).

¿Tienes aún tu trompo?¿Qué tan bueno eras jugando con él?

Hilda Santiago Sánchez

Síguenos

No seas tímido, ponte en contacto. Nos encanta conocer gente interesante y hacer nuevos amigos.