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Xólotl: la leyenda del ajolote y el dios que se negó a morir

El ajolote era una creatura tan importante para las culturas prehispánicas, que la leyenda de Xólotl se basa en ellos

Al igual que los mayas; los mexicas y todos los pueblos prehispánicos solían contar leyendas para explicar el origen de las cosas. El sol, el maíz, la vida; y cosas tan específicas como ciertos fenómenos naturales o especies de animales. Ése fue el caso de Xólotl, el dios que dio origen al ajolote.

El ajolote es una especie endémica de nuestro país. Conocido por su tamaño y su capacidad de regeneración; hoy en día es un animal muy conocido, aunque se halla en peligro de extinción. Y aunque ya hablamos de él como especie, hoy queremos contarte su leyenda.

Xólotl y el quinto sol

Todo comienza con la historia de los soles mexicas. Según la historia, los dioses crearon cinco soles y sus mundos, buscando la combinación ideal. El primero fue el sol de tierra, Ocelotonathiu; junto con unos seres tan gigantes y torpes que una vez caían no se podían levantar. Este primer sol fue destruido tras 700 años; pues los dioses buscaban crear algo diferente. Se ice que cuando el sol de tierra cayó, hubo terremotos y derrumbes; y solo sobrevivieron las flores y plantas.

El segundo sol fue de viento, o Ehecatonathiu; pero pasados otros 700 años tambien fue derribado. Su caída causó vientos terribles; y solo sobrevivieron los simios.

Después de esta decepción, los dioses crearon al sol de fuego. Sin embargo, podo después discutieron entre sí; y de un golpe terminaron por derribar al tercer sol. Esto ocasionó que lloviera lava y piedras ardiendo. Solamente se salvaron las aves

El sol del agua fue el cuarto, Atonathiu. Al caer, provocó inundaciones y tormentas; a las que solo sobrevivieron los peces.

Es aquí donde entra Xólotl; pues, por sugerencia de algunos dioses, él debía ser el siguiente en sacrificarse. Sin embargo, Xólotl deseaba vivir, así que huyo e intentó esconderse. Ehécatl, el dios del viento fue tras él.

Primero, Xólotl intentó ocultarse entre el maíz, pero lo hallaron fácilmente. Entonces, se convirtió en un xoloitzcuintle; que también localizaron con rapidez. Xólotl echó a correr y se convirtió en un maguey; y cuando descubrió que Ehécatl había encontrado su paradero, la desesperación lo venció y se arrojó al agua, convirtiéndose en ajolote.

Muchas versiones afirman que Ehécatl lo atrapó y lo obligó a sacrificarse para formar al quinto sol. Sin embargo, la versión más popular cuenta que, cansados de perseguir a Xólotl, los dioses buscaron a alguien más. Desde entonces, como castigo por su cobardía; Xólotl no pudo volver a su forma original, aunque como ajolote puede regenerarse.

Como esta, muchas leyendas prehispánicas y coloniales han conseguido perdurar hasta nuestros días. ¿Cuál es tu favorita?

Natalia E. Avendaño

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