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¿Pinturas rupestres en 3D? Sí, exhibirán primera réplica en BCS

La réplica del abrigo rocoso del sitio arqueológico Cuevas Pintas se expondrá en el Museo de las Misiones Jesuíticas de Loreto, en Baja California Sur. ¿Pero qué tiene de especial?

Es la primera vez que se elabora una reproducción fiel de un sitio rupestre con un levantamiento tridimensional en México. En algunos otros museos se han hecho aproximaciones basadas en fotos, ¡pero esta reproducción se hizo en términos volumétricos! A partir del escaneo láser, la fotogrametría, el levantamiento 3D y el registro fotográfico de alta definición. Por lo que posee a detalle las características de las pinturas rupestres y la roca, como grietas y tonalidades.

La reproducción está a una escala de 85 por ciento del tamaño real. Por lo que mide 4.13 metros de longitud, 2.18 de altura y 3.14 de profundidad.

Mientras que el sitio original de Cuevas Pintas fue enterrado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) a partir del 2016. Con el objetivo de protegerlo de las alteraciones causadas por el cambio climático. Ya que se ubica en el paraje de la Sierra La Giganta, al nivel del arroyo Las Parras. Donde estaba expuesto a lluvias, viento, incidencia solar, arrastre natural, etc.

Cuevas Pintas es uno de los lugares emblemáticos de la región de Loreto. Se trata de un resguardo de 11 metros lineales por cinco de profundidad. En él se distribuyen 25 pinturas con representaciones de cuadros, líneas verticales, paralelas y pinturas hecha con los dedos. De uno o varios colores como blanco, negro, amarillo, ocre y rojo.

Un poco de la historia de Cuevas Pintas…

En 1998 el INAH habilitó el sitio a la vista pública. Pero, a partir del 2012, comenzó una temporada de fuertes huracanes y lluvias tropicales. Se arrastraban sedimentos y piedras por el incremento de la corriente del arroyo. Y poco a poco se fue modificando el entorno.

Hasta el 2016, los trabajos de restauración para salvar el mural de una intensa lluvia dieron resultado. El proceso consistió en remover 120 metros cúbicos de material (arenas y rocas), cuidando no afectar las pinturas o provocar un derrumbe. Fue costoso, complejo, pero, finalmente, exitoso.

Retiraron el escombro y se reencausó el arroyo para separarlo del abrigo rocoso. El estado de las pinturas se mantuvo y sólo unas partes sufrieron alteraciones. Aun así, lograron recuperarlo con un tratamiento de conservación.

Cuevas Pintas bajo tierra

Sin embargo, por el arrastre de las rocas y sedimentos, tuvieron que aplicar la técnica del enterramiento controlado. Una técnica de la arqueología mexicana para proteger relieves y frisos frágiles.

Ésta consiste en colocar capas de arenas muy finas seleccionadas a la perfección por su tamaño y otras especificaciones. ¡Fue todo un reto! Pero gracias a la experiencia de geólogos, ingenieros, arquitectos, etc., fue posible.

Dentro del sistema de protección hay un equipo para monitorear temperatura y humedad. El sitio fue enterrado con una cápsula del tiempo en la que se explica cómo y porqué fue elaborado.

Fotos: INAH

Junto con el trabajo de rescate, se realizó un registro detallado del lugar. Con el propósito de buscar salidas de divulgación y de socialización. De esta manera, la comunidad conoce la importancia de conservar su patrimonio.

La réplica será parte de la Sala Grupos Peninsulares del Museo de las Misiones Jesuíticas. Y para completar la exhibición, habrá una aplicación de realidad virtual para ver el entorno con un visor especial. También mostrarán un video que cuenta cómo fue el rescate del sitio.

Esta exhibición busca formar consciencia de cómo el cambio climático pone en riesgo nuestro patrimonio.

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