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Gabilondo Soler: la música de la infancia de más de una generación

También llamado Cri-Cri; Francisco Gabilondo Soler fue un compositor mexicano, cuya música infantil perdura hasta el día de hoy

Nacido en Orizaba, Veracruz, a finales de 1907; Francisco Gabilondo Soler, Cri-Cri, fue el autor de más de 200 canciones infantiles. Su obra, que muchos niños aún conocen de memoria a cien años de su creación, es considerada atemporal, pues sigue haciendo cantar a chicos y grandes.

El secreto de su magia, se dice, es que Gabilondo Soler nunca dejó atrás su versión de niño. Le gustaban los cuentos de los Hermanos Grimm, de Andersen y de Julio Verne. La idea de los mundos desconocidos le encantaba, así que igualmente era un apasionado de la astronomía. Aunque intentó dedicarse a muchas otras cosas; la música le llamaba; así que a los 25 años de edad inició su carrera musical.

Gabilondo Soler inició componiendo danzones y fox-trot. Pasado un tiempo ingresó a la estación de radio XYZ con un programa de crítica social. Sin embargo, por sugerencia de su esposa en la XEW; se le otorgaron quince minutos al aire, durante los cuales se dedicaba a contar historias infantiles y a dar a conocer su música. Por sugerencia de personal de la estación, se llamó a si mismo Cri-Cri, el grillito cantor.

A pesar de no tener publicidad; el programa de Cri-Cri fue ganando popularidad; pues predecía a La hora azul, que era conducido por Agustín Lara y Pedro Vargas. Gracias a esto, Gabilondo Soler continuó transmitiendo durante cerca de 30 años. Su última emisión fue en julio de 1961.

Apenas dos años después; Ignacio López Tarso y Marga López interpretaron una película sobre la vida del compositor. En ella se incluyeron varias de sus canciones; e incluso se le añladió una secuandia animada para la canción de Los cochinitos dormilones; hecha por el propio Walt Disney.

Gabilondo Soler falleció en diciembre de 1990, a los 83 años de edad. Sin embargo, desde finales de la década de los 60 se le rendían homenajes en forma de canciones, interpretaciones de su propia obra, pinturas y esculturas. Incluso, en el 2007; el Servicio Postal Mexicano lanzó una serie de estampillas para conmemorar el aniversario número 100 de nacimiento. Algunas de ellas con el rostro del autor; otras con el grillito que le dio fama o con la ilustración de alguno de los personajes de sus canciones. En Orizaba, Veracruz, de donde es originario; una avenida lleva el nombre de Cri-Cri.

Hoy en día, maestros, padres, hermanos y, por supuesto, niños; continúan cantando canciones como La muñeca fea, El chorrito, el Caminito de la escuela, El casamiento de los palomos y El ratón vaquero. Así, Gabilondo Soler sigue presente en la infancia de todos los niños de nuestro país; y seguramente lo será por mucho tiempo más.

Natalia E. Avendaño

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