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Mi vida cambió con la fotografía: Pepe Soho

Escrito el 8 febrero, 2017

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Cuando tomo una fotografía de un paisaje no quiero mostrar el lugar tal cual es, lo que quiero es comunicar un sentimiento, la mayoría de las veces, por el tipo de paisaje que hago, ese sentimiento es de gratitud hacia dios y hacia el universo.

Incursioné en la música, el diseño de modas y los negocios, inicié mi etapa de fotógrafo a los 40 años para salir de una profunda depresión, tras un accidente por una caída de caballo en la India. Regresé a la Ciudad de México, me sometí a varias cirugías y después de la recuperación salí a recorrer diariamente al Bosque de Chapultepec con mi perro para tomar fotografías y fue entonces cuando recuperé el amor por mi existencia, esa experiencia fue el detonante de mi nueva forma de vida.

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Al descubrir esa pasión, viajé a Estados Unidos para realizar estudios de fotografía y posteriormente me trasladé a la Antártida para hacer más de mi pasión; durante dos años he recorrido más de 50 países en cuatro continentes para crear diversas obras de paisajes.

Mi lugar favorito en el mundo tras ese recorrido es Islandia, sus volcanes, sus atardeceres, todo es fascinante… En México no podría decir cuál lugar es mi favorito, por ejemplo, me maravilla Tlaxcala y sus luciérnagas, por otro lado está el misticismo de la Huasteca Potosina, y Oaxaca con sus paisajes y diversidad…  ¡Creo que no podría elegir alguno!

Tras ese andar, hace un año abrí Pepe Soho Photo Gallery en donde se aprecian diversas series de mis experiencias vividas en distintos y recónditos lugares del mundo.

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A la gente que visita la galería le digo que tal vez ellos ven solo un cuadro en cada una de mis fotos, pero yo veo toda la experiencia que existe detrás de esas fotografías, desde bailar con las auroras boreales, el sentir la fuerza de un volcán en erupción o la magia del universo, hasta llorar de la felicidad de estar cinco días viajando por mares muy rudos para llegar a un continente inhabitado por el humano en la Antártida; entonces para mí la foto ya es el extra, la experiencia de lo que vivo es una bendición y es maravilloso.

Lee también la historia de: Don Hugo, el cantinero de Bar Báltico en León Guanajuato. 


Lilia Garduño
@liliagardunov

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